ACTIVIDADES - RECREACCIÓN

CRANÄMOUR: Performance y Expresión Contemporánea

El viernes, 9 de abril, el dúo Cranämour ,(Nazaret Laso y Tania Garrido) a las 20:30 horas, ofrecerá una performance en el Patio del Museo López Villaseñor en una actividad patrocinada por la UCLM.
Esta actividad pertenece al programa articulado de forma paralela a la exposición "recreacción" que podrá contemplarse hasta el 30 de abril en el Museo López Villaseñor y que contará con diferentes actividades promocionadas por la Universidad de Castilla-La Mancha.
CRANÄMOUR nos ofrece dos propuestas antagónicas en las que la danza butoh muestra sus dos caras más representativas: el lado claro y etéreo de White Women en el patio del museo López Villaseñor contrasta con la carnalidad y la trasgresión de Muñecas en el interior del mismo. En ambas conectamos con la temática de la exposición (el mito de Narciso) tratando el concepto de la imagen desde diferentes lugares. Una reflexión acerca del mostrarse, del ser visto y de la belleza.
Mediante este trabajo se pretende acercar una parte de este universo profundo e intenso del butoh, originariamente conocido como danza de la oscuridad, manifestación artística que nace en el caótico y dañado Japón de la posguerra.
Cranämour investiga en la danza butoh fusionándola con otras manifestaciones artísticas donde los límites se desdibujan.
Experimenta en espacios convencionales y no convenciales, para reinventar la noción del cuerpo y vivir físicamente la relación profunda que entienden existe entre el medio y la experiencia interior del intérprete.
Paralelamente colaboran con artistas de otras disciplinas como la fotografía, a pintura, el video arte, la arquitectura y la música experimental, con el fin de ampliar la visión de la danza y enriquecer y compartir el proceso creativo.
Al margen de su labor como intérpretes profundizan en la pedagogía impartiendo talleres y seminarios de movimiento, danza butoh y técnica Suzuki en escuelas de teatro y en diversas universidades.

SOBRE EL BUTOH

Denominado originalmente ankoku butoh, danza de la oscuridad, el butoh nació en el Japón de la posguerra, a finales de los años cincuenta, tras las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki. De la mano de sus creadores, Kazuo Ohno y Tatsumi Hijikata, urgió de la búsqueda de una nueva sociedad tras la derrota. Hijikata, que rechazaba las formas de danza occidentales tan populares entonces, participó en el desarrollo del vocabulario de los movimientos e ideas que en 1961 bautizó como ankoku butoh.
El butoh se sitúa dentro de las artes escénicas, a medio camino entre el teatro y la danza. Se propone redescubrir el cuerpo y lograr que se exprese a partir de su capacidad creadora de imágenes y de emociones. El resultado es de una plasticidad y de una profundidad impresionante, y posee un gran poder de seducción gracias tanto a la poesía de las imágenes corporales como a los mundos lúdicos y oníricos que aparecen plasmados en el escenario.
Su estética, muy cercana al universo pictórico, recibió fuertes influencias de las artes plásticas, principalmente del surrealismo y del dadaísmo. En su origen también bebió del expresionismo alemán, de algunos conceptos de la meditación zen, y de las danzas y rituales tradicionales de Japón.
Sin regirse por ninguna de las coordenadas de la sociedad contemporánea, el butoh se abre camino hacia la intimidad y el silencio, espacios donde surge la expresión más genuina del ser humano. Con el cuerpo como herramienta, trabaja con la esencia del hombre. Uno de los atributos de este arte es el uso del tiempo y del espacio físico de manera innovadora e inusitada. El butoh entiende el mundo como un todo donde no hay fronteras entre los cuerpos y los otros elementos que componen el universo.
Experimenta en espacios convencionales y no convenciales, para reinventar la noción del cuerpo y vivir físicamente la relación profunda que entienden existe entre el medio y la experiencia interior del intérprete.
Paralelamente colaboran con artistas de otras disciplinas como la fotografía, a pintura, el video arte, la arquitectura y la música experimental, con el fin de ampliar la visión de la danza y enriquecer y compartir el proceso creativo.
Al margen de su labor como intérpretes profundizan en la pedagogía impartiendo talleres y seminarios de movimiento, danza butoh y técnica Suzuki en escuelas de teatro y en diversas universidades.